Labio leporino: muchos casos pero limitado acceso al sistema de salud

Cuando vieron la sonografía los médicos le informaron a Dannerys Quezada que su bebé nacería con una deformación. Ella lloró. Tras un embarazo de alto riesgo, la niña nació con hendidura de labio y paladar. La madre está a la espera de que una fundación ayude gratis a la familia con la primera de las cirugías reconstructivas que deberá practicársele a la bebé de cinco meses. Su hija es otra paciente con esta condición que médicos abogan por que sea considerada un problema de salud pública en el país y cubierto su tratamiento en la seguridad social.

De cada 750 nacidos vivos en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia –el hospital público con más partos en el país-, entre 1 a 2 niños nacen con hendidura de labio y/o paladar, estima Cristina Paulino, cirujana pediatra de ese centro de salud.

Desde hace más de dos décadas médicos han venido observando que se someten a cirugía a niños que nacen en la República Dominicana con hendidura de labio y/o paladar, y siguen apareciendo nuevos pacientes. Una fundación con sede en Moca opera cada año a más de 60 que llegan de pueblos del Cibao, y de otras regiones, y entre estos aparecen de 8 a 15 casos nuevos en cada operativo.

La hendidura de labio o labio leporino se da cuando el tejido que forma el paladar y el labio superior no se unen antes del nacimiento. Se produce una abertura en el labio superior que puede ser pequeña o ir más grande desde el labio hasta la nariz. La hendidura de paladar ocurre cuando el tejido que forma el paladar tampoco se une correctamente. En algunos pacientes y sus familias pueden generar complejos que les impiden insertarse plenamente a la sociedad.

mayo 13, 2020
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