Doctorado Honoris Causa, 18 de abril de 2016


Permítame iniciar estas palabras, agradeciéndoles a todos los presentes su asistencia a esta solemne investidura como Doctores Honoris Causa de los señores Avelino Abreu Vargas, Rafael Bisonó Genao y Mario Cabrera Morín.

Asimismo queremos agradecerles a los mismos su aceptación para formar parte del Claustro Doctoral de esta universidad de la que ya eran por su apoyo y dedicación y que con el acto de hoy queremos concederles un lugar privilegiado y de honor a esta vinculación.

Un Doctorado Honoris Causa, es la más alta y solemne distinción que una institución de altos estudios otorga para enaltecer y reconocer a una persona por sus aportes relevantes a la sociedad, a la academia, a las ciencias o a las artes.

´´Honoris causa´´  es una locución latina cuyo significado es «por causa de honor», una cualidad que conduce al cumplimiento de sus deberes, respeto a sus semejantes y a sí mismo.
Es la buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones de servicio, las cuales trascienden a las familias, personas, e instituciones.

Es el más alto honor que otorga la universidad para premiar a ciudadanos de aporte social reconocido e intachable trayectoria.

Un doctor honoris causa recibe el mismo tratamiento y privilegios que aquellos que obtienen su doctorado académico de forma convencional.

Este auditorio, que hoy nos acoge, erigido en Aula Magna, se honra al reconocer a estos tres ciudadanos ejemplares que, a decir de Pedro Henríquez Ureña, el más grande e ilustre humanista de América y que esta academia con orgullo lleva su nombre. Al referirse a los hombres de temple puro, en su libro Ensayos en Busca de Nuestra Expresión, dice, cito ´´no traicionan sus ideales ni con la edad, ni con los fracasos, ni con los éxitos. Al contrario, el tiempo y la experiencia fortifican en ellos la fe en el bien y en la justicia, aclaran sus ojos y agudizan su juicio´´. Fin de la cita.

Una universidad y en este caso la UNPHU, no solo tiene la responsabilidad de velar por la calidad académica de sus egresados, sino que, además, debe garantizar que, ante la sociedad, todos sean ejemplo de ética y dedicación en el ejercicio de sus profesiones.

Estos principios fundamentales no solo se deben transmitir en las aulas; deben trascender sus muros para reconocer a ciudadanos que con sus ejemplares esfuerzos, honestidad, ética y su conducta social, sean referentes idóneos para pautar a las nuevas generaciones de dominicanos.

Honrar honra, y en esta tarde la Universidad se viste de gala para investir con su máximo grado académico a estos tres ciudadanos que en sus diferentes actividades profesionales son no solo ejemplos de laboriosidad, sino también y sobre todo de aguda inventiva e incuestionable rectitud en sus ejecutorias.

He de añadir, que en las difíciles horas que, como cualquier otra institución, vivió nuestra Universidad, se destacaron por su continua presencia, por sus aportes y por su fé en ella, coadyuvando decisivamente a que la UNPHU haya mantenido los niveles de excelencia que ha exhibido a través de estos cincuentas años de vida institucional que celebramos este año.

Este reconocimiento constituye uno de los actos centrales de esta conmemoración.

Arribar a 50 años de existencia, como entidad privada y como institución de servicio, amerita la celebración y el júbilo de todas las personas que han contribuido a escribir esta historia; la historia de la UNPHU.

Una historia de esfuerzos y materializaciones de varias generaciones de académicos; una historia que día a día escriben nuestros profesores, estudiantes, investigadores y profesionales de muchas disciplinas.

La UNPHU fue en aquel entonces, como lo es ahora, una respuesta honesta, decidida y responsable a la necesidad de la sociedad dominicana de contar con un espacio académico que rompiera los moldes de su época.

La celebración de los 50 años de vida de la UNPHU es el momento oportuno para dejar testimonio de cuanto se ha logrado, por tantos hombres y mujeres que han vivido el sueño de fundar y desarrollar una obra universitaria, y otros tantos igual de valiosos que la han continuado.

Al pensar en el legado de los fundadores de la UNPHU, nos llega a la memoria una cita de Maria Curie, una mujer excepcional de las ciencias y la enseñanza que, al recibir el premio nobel de física en 1903 dijo:

“La humanidad necesita hombres prácticos, que saquen el mayor provecho de su trabajo y, sin olvidar el interés general, salvaguarden sus propios intereses. Pero la humanidad también necesita soñadores, para quienes el desarrollo de una tarea sea tan cautivante que les resulte imposible dedicar su atención a su propio beneficio.”.

Eso justamente hicieron nuestros iniciadores: dejando de lado los intereses personales, se dedicaron a construir un espacio de excelencia académica y -lo más importante- lo pusieron al servicio de los mejores intereses del país.

La UNPHU, en estos últimos años, ha evolucionado hacia un sistema universitario encabezado por la Fundación Universitaria Dominicana, órgano rector de todas las instituciones que conforman el mismo.

Este sistema se destaca por su coherencia, logrando además una armonía complementaria entre sus instituciones, articuladas entre sí y con destacado posicionamiento ante la sociedad y la comunidad académica.

La universidad para referirnos específicamente a uno de los componentes del sistema, se encuentra en una de las mejores etapas de su vida institucional, posicionándose como una universidad del sigo XXI con todo lo que esto implica en materia de metodología de aprendizaje, uso de las tecnología de la información y comunicación, capacitación profesoral, actualización de todos sus laboratorios, internacionalizándose mediante la firma de acuerdos con prestigiosas universidades de Europa, Estados Unidos y Sur América y acreditando todas sus carreras con importantes acreditadoras internacionales.

Nuestra universidad también adapta su infraestructura física a los nuevos modelos de enseñanza para brindar cada vez más un mejor servicio a sus usuarios.
Abre nuevas carreras que el país demanda y necesita, como son: la licenciatura en Música, la Geomática, y la carrera de Educación Especial, además de varias especialidades para capacitar a nuestros profesores de escuelas y articularse con los grandes temas investigativos del mundo.

Estos son la seguridad humana, los alimentarios, los ambientales, los sanitarios, los educativos, de justicia y de pobreza; entre los más importantes.
En este proceso de mejora continua se han sentado las bases para abordar los retos que tenemos de cara a los próximos años.

En consecuencia, el momento también es propicio para renovar nuestro compromiso de seguir formando profesionales capaces, íntegros; un alto capital humano con las competencias necesarias para aportar al desarrollo de su comunidad y con el carácter necesario para enfrentar las situaciones o circunstancias de la vida que ameriten decisiones serias, en fin un ciudadano del nuevo mundo.

Quiero manifestar, que esta institución seguirá desarrollando y profundizando sus tareas en todos los ámbitos; que en esta universidad sigue y seguirá primando aquello que definieran muy claramente nuestros fundadores: aquí importa fundamentalmente los temas del país, la excelencia académica y la búsqueda del bien común.

He querido y me he permitido hacer este apretado recuento de logros y proyecciones de la universidad que no son limitativos, como una nueva forma de tributo, respeto y agradecimiento a nuestros tres galardonados de hoy.

Una parte importante de este posicionamiento se debe a su trabajo, que junto al de otros muchos aquí presentes es el que nos ha permitido alcanzar estas cumbres, que ayer parecían un sueño y hoy son una realidad incuestionable.

Las banderas del sistema se inclinan reverentes ante todos ustedes como una señal de respeto y agradecimiento eterno.

En nombre de nuestra Universidad doy las gracias a esta trilogía de titanes y a todos ustedes que se unen a este merecido reconocimiento de la Academia.
Los exhorto a acompañarnos a seguir transitando por el sendero dorado de la UNPHU.
Que Dios los bendiga a todos.
Muchas gracias.