UNPHU | Universidad Santo Domingo/ Discurso Centésima Cuadragésima Sexta Graduación Ordinaria.

Discurso Centésima Cuadragésima Sexta Graduación Ordinaria.

15 de abril 2016

Quiero comenzar las palabras de esta histórica graduación, uno de los actos centrales con que la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña conmemora los cincuenta años de su fundación, agradeciendo la presencia en este solemne acto, de la ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, doctora Ligia Amada Melo.
Ella nos ha acompañado la última de estas cinco décadas de vida institucional, con un apoyo y un respaldo que pueden resumirse en un párrafo de su discurso del 24 de marzo del 2011, en ocasión de recibir el Doctorado Honoris Causa en Humanidades, en este mismo Auditorium.
Cito: ´´La UNPHU, es una universidad, cuya visión esta orientada al logro de un reconocimiento nacional e internacional, por su compromiso con la sociedad, por su excelencia y pertinencia académica, la calidad de sus egresados, su metodología abierta e innovadora, y su vocación de servicio…
Y continúa diciendo doña Ligia, por su proyección humanística, su actitud prospectiva, crítica, creativa y abierta al pensamiento divergente, su fuerte liderazgo y su capacidad para investigar, generar, transmitir e innovar conocimiento. Fin de la cita.
Afirmo hoy lo que he repetido varias veces en múltiples escenarios. La educación superior en la Republica Dominicana tiene un antes y un después a partir de la formidable gestión de esta visionaria e incansable trabajadora.
Muchas gracias Doña Ligia.

Permítame ahora referirme al Rector Magnifico de la Universidad de Sevilla, Dr. Miguel Ángel Castro Arroyo, quien ha tenido la gentileza de acompañarnos en un momento tan importante en la vida de nuestra academia como orador invitado de esta Centésima Cuadragésima Sexta Graduación Ordinaria.
La relación de la UNPHU con la Universidad de Sevilla data del año 2000, fecha en la cual se firma el primer convenio marco de colaboración entre ambas instituciones.
En aquella ocasión, se identificaron proyectos específicos en el ámbito de la formación doctoral.
Este primer acuerdo fue ejecutado por el Departamento de Historia de América de la Universidad de Sevilla y por el Centro de Altos Estudios Humanísticos y del Idioma Español adscrito a la UNPHU.
En el 2006 se reactiva el convenio marco, reorientando la colaboración hacia la movilidad académica en el área de medicina.
Fruto de este convenio, se reciben estudiantes en la Escuela de Medicina de la UNPHU y esta a su vez envía a Sevilla estudiantes de la misma disciplina.
En el 2012 se renueva el convenio doctoral, este aportará al país 19 nuevos doctores en Didáctica y Organización de Instituciones Educativas.
Ellos fortalecerán la función investigativa de nuestra institución, y su incidencia en el país.
De 21 estudiantes que iniciaron el doctorado, 7 defendieron sus tesis doctorales, 12 están en proceso de revisión final, y solo 2 no completaron sus estudios. Para una elevada eficiencia terminal en programas doctorales.
Pero esta cronología reciente de relaciones entre nuestras instituciones, tiene unos cimientos que datan de mucho tiempo atrás. Sevilla jugó un importante papel en el acopio de toda la documentación referente a la administración de los territorios del ´´Nuevo Mundo´´.
Para todos es conocido la importancia del Archivo General de Indias, institución creada en Sevilla en 1785, por el rey Carlos III, con el objetivo de resguardar esta documentación.
En el mundo académico, esta acción singular reviste importancia trascendental en tanto ha permitido el estudio del pensamiento político, económico y cultural de la época, facilitando entender y explicar las acciones de este organismo.
La riqueza ilustrativa en relación con el encuentro entre dos mundos; como se denomina desde hace algunos años la hazaña de Cristóbal Colón o la llegada de los europeos a América, le ha valido a Sevilla la declaración, por parte de la UNESCO, ser patrimonio de la humanidad.
La ciudad colonial de Santo Domingo, que ostenta todas las primicias de América incluyendo la de la más antigua universidad del ´´Nuevo Mundo´´, también fue declarada en 1992 patrimonio de la humanidad.
Las relaciones no se detienen señor Rector, su visita en esta ocasión es muestra de que nuestra historia común continúa extendiéndose y se fortifica en el tiempo.

Muchas gracias, Sr. Rector.

Cincuenta años de excelencia, tratándose de la primera universidad privada del país, es en sí un hito importante.
Esta hazaña es aún más trascendente, porque durante todo este tiempo, la UNPHU ha venido contribuyendo de forma significativa y pertinente al desarrollo del país y de la sociedad dominicana en general; formando profesionales competentes, emprendedores de vanguardia, entre los que figuran destacadas personalidades de la vida pública y privada, tanto en el país como en el extranjero.
Desde todas las perspectivas, arribar a 50 años de existencia, como entidad privada y como institución de servicio, amerita la celebración y el júbilo de todas las personas e instituciones que han contribuido a escribir esta historia.
La historia de la UNPHU y de la propia Fundación Universitaria que la auspicia, es una historia de esfuerzos y materializaciones de varias generaciones de académicos y de empresarios, es una historia que día a día escriben nuestros profesores, estudiantes, investigadores y profesionales de muchas disciplinas, así como los miembros de la Fundación que nos patrocina.
Por estas razones, entendemos que la mejor manera de conmemorar este 50 aniversario es renovar y reafirmar nuestro compromiso con la sociedad, con el país, con las generaciones futuras, y muy especialmente, con los valores con los que se ha forjado nuestra patria y nuestra identidad como pueblo.

Sobre este particular, no tengan ustedes ninguna duda que la UNPHU seguirá exaltando la dominicanidad, y continuará apoyando el desarrollo nacional sostenible, incluyente, respetuoso, amigable, responsable, solidario y humano, al que aspiramos todos los dominicanos de buena voluntad.
Seguiremos siendo fieles a la visión, misión y valores sobre los que se fundó esta universidad; orientados hacia el humanismo y la excelencia académica.
La Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña se funda el 21 de abril de 1966 por un grupo de hombres honorables y respetables, provenientes de distintos sectores de la vida nacional; pero comprometidos colectiva e individualmente con el desarrollo del país y con el bien común: José Antonio Caro, el primer rector de la UNPHU en su libro ´´Nace una Universidad´´, al referirse a la fundación de la misma, dice: ´´De momento 130 profesores se vieron en la calle, punteros cada uno de ellos en sus respectivas profesiones. un capital humano de inversión que ha decir del intelectual Federico Henríquez Grateraux, en un artículo periodístico de la época, el país no podía darse el lujo de perder´´. Fin de la cita.
Ellos dejaron de lado los intereses personales, se dedicaron a construir un espacio de excelencia académica y -lo más importante- lo pusieron al servicio de los mejores intereses del país.
Para nosotros, el cumplir 50 años no es algo que se pueda atribuir a la casualidad ni a la suerte. Nuestra academia “ha hecho camino al andar”.
Pedro Henríquez Ureña el más ilustre humanista de América y sin dudas el intelectual de más relieve de nuestro país, nos dice en su libro la Utopía de América, lo siguiente: No es ilusión la utopía, sino el creer que los ideales se realizan sin esfuerzo y sin sacrificio. Hay que trabajar. Nuestro ideal no será la obra de uno o de dos o tres hombres de genio, sino de la cooperación sostenida, llena de fe, de innumerables hombres modestos; hay que trabajar con fe todos los días. Amigos míos: a trabajar!
En ese contexto, la UNPHU ha transitado por un gran sendero de aportes importantes a la vida nacional que ha entregado al país recursos humanos con un alto valor académico y humano.
Este sendero de vida institucional exitosa, está cimentado en las vivencias, anhelos, esfuerzos y logros de la familia universitaria en todos los campos de la vida académica.
o Ello nos ha permitido ser la primera universidad dominicana con vocación extensionista, e implementar reconocidos programas y servicios orientados a la comunidad.

Con ellos abarcamos las áreas de salud, agronomía, medio ambiente, arquitectura, y veterinaria, entre otras, desde nuestros recintos de Santo Domingo, La Vega, Nigua y New York.
o Mantenemos acuerdos de cooperación para implementar programas conjuntos con otras universidades internacionales. Ellas son: la Universidad de Sevilla, la Universidad Politécnica de Valencia, la Universidad de Alcalá de Henares, la de Oviedo, la de Murcia, y la ENAE Business School; así como, la Universidad de Marsella Francia; la de Cornell la Universidad del sur de Florida, la Nacional y la Javeriana de Colombia, la de Nuevo Leon en Mexico y la Tufts University en Boston EE.UU. Esta vinculación ha resultado de gran provecho para nuestros profesores y estudiantes

o Hemos apoyado a otras instituciones de la vida científica y académica de nuestro país, como son la Académica de Ciencias de la República Dominicana, el Centro de Altos Estudios Humanísticos y del Idioma Español, el Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal, la Escuela Forestal de Jarabacoa, el Instituto de Estudio de la Vida y Obra de Pedro Henríquez Ureña; y otras igualmente prestigiosas en sus respectivos campos de conocimiento y actuación.

Hoy existen trabajos en progreso sobre la percepción de la ciencia y la tecnología en la población, y otros relativos al arte, la lingüística, la historia, el patrimonio cultural, y la literatura nacional.
o Ese andar del que nos sentimos orgullosos, nos ha hecho producir importantes investigaciones en diversas disciplinas y recibir numerosos reconocimientos nacionales e internacionales.
Entre estos, y sólo para citar algunos casos, están los trabajos producidos por investigadores de la UNPHU en temas de salud mental, sexual y reproductiva, enfermedades crónicas y terminales; medio ambiente y cambio climático.
También, en ingeniería de materiales; agua y saneamiento; urbanismo y sociedad; energías alternativas; en cultivos tradicionales y no tradicionales; mejoramiento genético en ganadería; y otras.
o Nos enorgullecemos igualmente de los servicios que brindan nuestro centro médico de atención primaria, así como los de apoyo a las pymes, el de emprendimiento e innovación y la clínica dental.
Ellos brindan servicios a miles de personas de escasos recursos, y atienden a muy bajo costo al personal de nuestras instituciones y sus familiares.
Nos producen similar orgullo nuestro programa de becas a la excelencia académica, que beneficia al 30% del estudiantado, y nuestra biblioteca, que dispone de una base de datos en línea conectada a las principales fuentes de recursos de conocimiento del planeta en adición a colecciones privadas donadas de incalculable valor, como la personal del ex presidente Joaquín Balaguer.
o Reconocemos hoy los aportes que han hecho nuestros profesores, docentes e investigadores, a los temas de más trascendencia de la vida pública nacional: para citar solo algunos ejemplos: los aportes a los contenidos de los anteproyectos de la Constitución de la República; a la estructura de tributación nacional; a las políticas públicas en seguridad y defensa del estado; así como la creación de diversos foros de presentación de propuestas de candidatos presidenciales en sucesivos procesos electorales.
Hemos tomado parte en los diálogos sobre temas importantes como la sequía, el metro-Santo Domingo, el agua, el cambio climático, las presas, los biocombustibles, la legalización de las drogas, el tema domínico-haitiano, el malecón de la capital y las afectaciones por las algas que llegan a nuestras playas
Señoras y señores, autoridades académicas, estudiantes, invitados especiales; estos precedentes son sólo una ínfima muestra de lo que tanto ha hecho la UNPHU en 50 años.
No presuponemos que los logros del pasado sean garantía del éxito futuro; debemos plantearnos ir más allá y entendernos como una institución adaptada a la realidad y cultura actual, que a su vez mantiene una perspectiva propia de inserción en el espacio académico futuro. Este futuro, que ya sabemos, será marcado por el redireccionamiento masivo e instantáneo de la información.
La UNPHU seguirá siendo un espacio idóneo para la creación, socialización y difusión del pensamiento estructurado y el conocimiento formalizado que demandan estos tiempos; y también para debatir sobre los grandes desafíos de nuestro país y el mundo.
Esto supone aprovechar el estado y competencias actuales de la universidad para ayudar a nuestra sociedad a alcanzar sus metas de crecimiento, desarrollo, sostenibilidad y bienestar común.
Evocamos, a estos efectos, la reflexión del Premio Nobel de economía del 2015, Angus Deaton, cuando en su “Análisis sobre el consumo, la pobreza y el bienestar” nos dice: “Los que hemos tenido la suerte de pertenecer a las empresas sociales adecuadas (como la familia y como la academia) tenemos la obligación moral de ayudar a otros a alcanzar el bienestar, a incrementar su prosperidad y a que desarrollen sus mejores competencias, no importando la dificultad económica, política, geográfica, ambiental, social o espiritual en la que se encuentren.”
No hay dudas que la República Dominicana participa dinámica y vigorosamente en la inserción global. Pero es necesario desarrollar más proyectos de envergadura, diversificar la economía, despolitizar y modernizar el estado y re-definir su rol, implementar una serie de reformas jurídicas y administrativas, propiciar el crecimiento del sector privado organizado y tener una mayor apertura al mundo.
Desde esta múltiple revolución, surgen grandes desafíos para la educación superior nacional, a los que no escapa la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. Nuestro futuro como institución también se alineará a esos paradigmas.
Cita—-
El desafío es mayúsculo, ya que va mucho más allá de poseer laboratorios equipados, profesores titulados, o instalaciones certificadas.
Se requiere además, tener la capacidad de articularse con los grandes temas investigativos del mundo, que giran alrededor de la seguridad humana: los alimentarios, de sustentabilidad, los ambientales, los sanitarios, los educativos, de justicia, de pobreza, y de economía; entre los más importantes.
Nos obliga también a propiciar un aprendizaje organizacional nuevo, caracterizado por la vinculación público-privada.
Finalmente, los temas del control y aseguramiento de la calidad, responsabilidad social, e integridad ambiental, así como la innovación y emprendimiento serán ejes transversales y -al efecto- inseparable en todas

las instituciones y en especial las universidades, por su naturaleza social.
En el congreso ´´Universia Rio 2014, sobre la universidad del siglo XXI. Cristina Garmendia, ex ministro de Ciencias e Innovación de España, en su ponencia: ´´investigación, innovación y transparencia´´, nos dice: ´´que para hablar de innovación empresarial la universidad tiene que aprender a ser primero ella misma más innovadora´´. Entendiéndose que la transferencia de tecnología y el apoyo a la innovación es la tercera de las misiones de la universidad, en terminología de Ortega y Gasset.
Pedro Moneo, emprendedor y presidente de OPINNO en España, en el marco del mismo congreso, expone, cito: ´´la crisis económica global que comenzó en el último trimestre del

2008 marcó el final de una era y el principio de otra nueva, gobernada por reglas de juego diferentes.
Latinoamérica se encuentra en un momento histórico con una gran penetración de la telefonía móvil e internet.
La ciencia, la tecnología, la innovación, el emprendimiento y la educación son pilares fundamentales que Latinoamérica debe desarrollar de manera urgente, con ambición no solo de competir sino de liderar´´. Yo me permitiría agregar la internacionalización.
Quiero manifestar aquí el compromiso solemne de nuestra institución de seguir desarrollando y profundizando sus tareas en todos los ámbitos.
En esta universidad sigue primando aquello que definieran muy claramente nuestros fundadores: Aquí importan fundamentalmente los temas del país, la excelencia académica y la búsqueda global del bien común.
Al darles las gracias nuevamente a todos por acompañarnos en esta emblemática ocasión, nos despedimos con una reflexión del Profesor Mario Molina, científico mexicano, que investigó los efectos dañinos de los Compuestos Clorofluorocarbonados sobre la capa de ozono, premio Nobel de química en 1995. Cito:
“Los que amamos la libertad sabemos lo que vale. En la universidad debe germinar el espíritu creativo y el pensamiento libre, porque la universidad es fundamentalmente una expresión de libertad, de nobleza, y de superación.”
Que Dios ilumine nuestra universidad, su camino y sus proyectos por muchos años más para continuar transitando el sendero dorado del servicio y la excelencia.

Muchas gracias.

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